13 de octubre de 2010

Pincel criollo


¡¡¡Último fin de semana largo del año!!! ponían los noticieros en todas las pantallas, haciéndote sentir culpable si no subías a la autopista, así que para no ser menos, el sábado a la madrugada agarramos la ruta 2. Después de viajar en una nube de niebla, se hizo la luz y llegamos al campo, previo paso por una panadería para desayunar como Dios manda.
Hay pocas sensaciones que me gusten tanto como la de bajarte de la cápsula automotriz y pisar el pasto, llenarte los pulmones un buen rato con aire limpito y sentarte automáticamente a no hacer nada más que mirar esa linea del horizonte imposible de encontrar en Buenos Aires.
Sacar fotos, toquetear un poco la huerta, caminar, ir al pueblo, tomar mate, andar en tractor, escribir, leer son las actividades de mi rutina campera, lo que hace que en mi memoria se mezclen esas idas al campo. Pera esta vez la voy a recordar muy bien, fue el día que me enamoré de la vaca de María. Ella es pintora, y la vaca es simplemente una vaca, pero te mira con unos ojos que te la querés llevar a tu casa. Por ahora me vine con su foto para no olvidarla y para presentarla en público. María Casalins pinta de todo, pero siempre hay en sus pinturas algo que te recuerda que ese pincel, es definitivamente criollo.